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Mercedes-Benz iniciará, a finales del mes de octubre, la entrega de las primeras unidades del GLC F-Cell, un SUV eléctrico movido por hidrógeno, al que tan solo se puede acceder bajo un contrato de alquiler. El fabricante alemán busca aumentar su experiencia como parte del programa de pruebas para mejorar esta tecnología.

Mercedes-Benz iniciará, a finales del presente mes de octubre, las entregas del nuevo GLC F-Cell, un SUV eléctrico movido por pila de combustible de hidrógeno. Estas primeras unidades serán utilizadas como prototipos de pruebas para mejorar esta tecnología, que tiene sus mayores inconvenientes en el almacenamiento y el reabastecimiento del hidrógeno.

El SUV motivado por hidrógeno de Daimler se comercializará únicamente en formato de alquiler a cambio de una cuota mensual de 799 euros al mes. El principal destino de este modelo serán las flotas de empresas alemanas, que disfrutarán de mantenimiento incluido y estarán obligadas a devolver el vehículo cuando finalice el contrato. De esta forma, esta estrategia se convierte en un a prueba real que ayudará a Mercedes a refinar la tecnología.

El Mercedes GLC F-Cell combina una celda de combustible de hidrógeno con una batería recargable a través de la red eléctrica, que extiende su autonomía durante 50 kilómetros, lo que elimina parte de las preocupaciones de los usuarios por la escasez de estaciones de servicio que suministren hidrógeno.

La pila de combustible convierte la energía química en electricidad a través de una reacción de hidrógeno con oxígeno u otro agente oxidante. El modelo de Mercedes es capaz de lograr una autonomía de 478 kilómetros entre la celda de combustible y la batería. Su principal ventaja está en que recargar el depósito de hidrógeno lleva aproximadamente tres minutos.