
La ciencia
Una arquitectura completamente hecha por el hombre que convierte la luz en combustible fue construida en el Centro de Materiales a Nanoescala. Esta arquitectura combina estructuras biológicas pequeñas, nano-dimensionadas y artificiales. Utiliza agua y luz solar para bombear hidrógeno sin necesidad de altas temperaturas ni presiones.
El impacto
Las plantas y otros sistemas naturales usan energía para mover protones a través de una membrana celular. El movimiento convierte la energía de la luz en un «combustible» celular. La elegancia de este proceso inspira a los científicos a imitarlo para nuevos materiales y procesos hechos por el hombre. Se construyó una «bomba de protones» hecha por el hombre. Luego se integró con un pequeño catalizador incrustado de titanio y platino. Las dos partes trabajan juntas para producir hidrógeno bajo iluminación. Esta estructura podría tener usos prácticos en almacenamiento de energía, catálisis y sistemas de vida artificial.