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Investigadores desarrollan una nueva fuente de producción de hidrógeno a partir de festuca

Un equipo de investigadores del Reino Unido, incluidos expertos del Instituto de Catálisis de Cardiff de la Universidad de Cardiff, ha demostrado que cantidades significativas de hidrógeno pueden ser desbloqueadas a partir de festuca con la ayuda de la luz solar y un catalizador barato.

Es la primera vez que se ha demostrado este método y podría conducir a una forma sostenible de producir hidrógeno, con enorme potencial en la industria de la energía renovable debido a su alto contenido de energía y al hecho de que no libera gases tóxicos o de efecto invernadero cuando se quema.

El hidrógeno está contenido en cantidades enormes en todo el mundo en el agua, los hidrocarburos y otra materia orgánica.

Hasta ahora, el desafío para los investigadores ha sido la búsqueda de formas de desbloqueo de hidrógeno a partir de estas fuentes de una manera barata, eficiente y sostenible.

Una prometedora fuente de hidrógeno es el compuesto orgánico de celulosa, componente clave de las plantas y el polímero más abundante en la Tierra.

En su estudio, el equipo investigó la posibilidad de convertir la celulosa en hidrógeno a partir de luz solar y un simple catalizador- una sustancia que acelera una reacción química sin ser consumida.

Este proceso se llama photoreforming o fotocatálisis y consiste en que la luz del sol active el catalizador, que entonces se pone a trabajar en la conversión de celulosa y el agua en hidrógeno.

Los investigadores estudiaron la eficacia de tres catalizadores basados en metales- Paladio, Oro y Níquel.

El níquel tiene particular interés para los investigadores, desde un punto de vista práctico, ya que es un metal mucho más abundante en la tierra que los metales preciosos, y es más económico.

En la primera ronda de experimentos, los investigadores combinaron los tres catalizadores con celulosa en un matraz de fondo redondo y sometieron la mezcla a la luz de una lámpara de escritorio. Los investigadores, en intervalos de 30 minutos, recolectaron muestras de gas de la mezcla y las analizaron para ver la cantidad de hidrógeno que se estaba produciendo.

Para probar las aplicaciones prácticas de esta reacción, los investigadores repitieron el experimento con festuca, obtenida de un jardín doméstico.