SAI - Servicio de Actualización Informativa

El producto de desecho de la industria nuclear se utiliza como catalizador para la producción de hidrógeno a partir de agua

Químicos de la FAU han encontrado un nuevo uso para el uranio empobrecido, el producto de desecho de la energía nuclear, que se ha ido acumulando durante décadas: han desarrollado un catalizador a base de uranio, que convierte el agua en oxígeno e hidrógeno. El hidrógeno producido de esta manera se puede utilizar como un portador de energía sostenible para almacenar los diferentes tipos de energías renovables que no están disponibles constantemente.

En la actualidad uno de los principales retos para la humanidad es hacer frente de forma continua al aumento del consumo de energía sin contaminar el medio ambiente. En el transcurso de la fase de la energía nuclear habida lugar en Alemania, la conversión de las energías renovables en formas almacenables de energía, técnicamente utilizables ha llegado a ser particularmente importante.

Debido a su alta reactividad química y su especial estructura atómica, el uranio es un catalizador muy prometedor. Por otra parte, debido a su bajo nivel de radiactividad, el uranio, que se produce de forma natural en minerales, es fácil de manejar y por lo tanto particularmente interesante para los investigadores. El uranio empobrecido (isótopo 238U), un producto de desecho de la industria de la energía nuclear, tiene niveles aún más bajos de radiactividad que el uranio natural. Por lo tanto, los investigadores de todo el mundo han estado intentando durante décadas desarrollar catalizadores a base de uranio.

El catalizador molecular es un complejo metal de uranio empobrecido que hace que sea posible utilizar activamente este producto de desecho que ha sido previamente almacenado como fuente de materia prima. Los estudios sobre los mecanismos contribuyen considerablemente a la comprensión general de la reactividad de uranio. En el futuro, van a ayudar a lograr reacciones adicionales, tales como la explotación de los gases de dióxido de carbono y dióxido de nitrógeno, que sólo puede ser utilizado como materia prima con dificultad en este momento. Después de su reducción catalítica con uranio, el dióxido de carbono se podría convertir en combustibles como metano y gasolina, mientras que la reducción de dióxido de nitrógeno con el uranio podría ser una alternativa de bajo coste para el proceso de Haber Bosch utilizado en la actualidad para producir amoniaco para fertilizantes.