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Un descubrimiento en la producción de energía alternativa puede ser un gran avance para los vehículos impulsados por hidrógeno

Un equipo de investigadores del Virginia Tech en Estados Unidos ha descubierto una manera de crear combustible de hidrógeno utilizando un método biológico que reduce considerablemente el tiempo y dinero que se necesita para producir el combustible de cero emisiones. Este método utiliza los rastrojos de maíz- tallos, mazorcas, y cáscaras -, que es un material abundantemente disponible, para producir hidrógeno.

Su nuevo descubrimiento es único en dos maneras.

A diferencia de otros métodos de producción de combustible de hidrógeno que se basan en azúcares altamente procesados, el equipo de Virginia Tech utiliza biomasa sucia - las cáscaras y tallos de las plantas de maíz - para crear su combustible. Esto reduce el gasto inicial de crear el combustible y permite el uso de una fuente de combustible fácilmente disponible cerca de las plantas de procesamiento, acercando la creación del combustible a nivel local.

Rollin, uno de los investigadores del equipo, utiliza un algoritmo genético, junto con una serie de expresiones matemáticas complejas para analizar cada paso del proceso enzimático que descompone el rastrojo de maíz en hidrógeno y dióxido de carbono. También confirmó la capacidad de este sistema para utilizar al mismo tiempo los azúcares glucosa y xilosa, lo que aumenta la velocidad a la que se libera el hidrógeno. Típicamente, en las conversiones biológicas, estos dos azúcares sólo se pueden utilizar de forma secuencial, no simultáneamente, lo que añade tiempo y dinero en el proceso.

Uno de los mayores obstáculos para extender el uso de hidrógeno es el costo de capital necesario para producir el combustible a partir de gas natural en grandes instalaciones. La distribución del hidrógeno a los usuarios de vehículos de pila de combustible es otro desafío clave.

El modelo de Rollin triplicó las velocidades de la reacción, disminuyendo el tamaño de la instalación necesaria hasta el tamaño aproximado de una estación de gasolina, lo que reduce los costes de capital asociado. El método actual dominante para la producción de hidrógeno utiliza gas natural, cuya distribución es cara y causa emisiones de carbono fósiles.